Karen Araya Acosta:

Profesora de Biología y Química. Licenciada en educación. Magister en desarrollo curricular y proyectos educativos.

Cumplimos 8 meses combatiendo una situación sanitaria que no podríamos imaginar ni en una película o serie de ciencia ficción. Abruptamente entramos en la era de las plataformas educativas, teletrabajo e incluso telemedicina. En el último tiempo nos hemos visto envueltos en una serie de transformaciones múltiples, desde formas de trabajo hasta emociones que han aflorado en un ambiente de encierro, limitación social, vulnerabilidad al contagio, economía, vida familiar, etc.

Una de las áreas que más preocupa es la de educación, si bien en su gran mayoría, los estudiantes de preescolar a universitarios han podido acceder a clases y/o actividades académicas, lo cierto es que esta alternativa a tenido vaivenes y desconformidad. Es una lamentable realidad que exista un gran número de niños y jóvenes que aun pasado tantos meses no logren acceder a internet, profesores estresados y agobiados porque además del exceso de trabajo, muchos son padres y deben cumplir con largas jornadas sentados frente a una pantalla, dejando de lado muchas veces los quehaceres como padres y apoderados. Junto a lo anterior, los estudiantes también están agobiados no solo con la cantidad de horas de clases y trabajos virtuales, sino con la ausencia de uno de los componentes más importantes para el ser humano: El contacto social, y en este sentido, respecta a la relación con su grupo curso, amistades y profesores en forma presencial, lo que conforme a la situación sanitaria del País, se ve aún lejano.

En relación a lo anterior hace unas semanas atrás El Ministerio de Educación con la Unesco anunciaron la creación de un grupo de trabajo, para apoyar el retorno de las clases presenciales, en un denominado Consejo Asesor “Abrir las escuelas paso a paso”.

De acuerdo al Mineduc, el hecho de que la suspensión de clases presenciales impacta negativamente en los estudiantes y que se deben poner todos los esfuerzos para abrir las escuelas cuando las condiciones sanitarias lo permitan, es un diagnóstico compartido con la Unesco. Esta idea tiene opiniones y reacciones divididas, pues en su gran mayoría los Chilenos piensan que es una idea descabellada y otro porcentaje menor cree que es necesario. Si la idea de regresar a clases a la fecha, la analizamos desde el contexto biológico y epidemiológico, claramente no es una alternativa viable, existen comunas que están iniciando fase 2, otras aún en fase 1 y unas pocas que están viviendo la fase 4. Volver a clases en un periodo final del año, claramente no tiene sentido, vamos a exponer al contacto a nuestros docentes y alumnos sin considerar que como dice el dicho “Es mejor prevenir que curar” y con la salud es más razonable exagerar los cuidados que llorar a los muertos.

A la fecha, 821 establecimientos educacionales en Chile han solicitado abrir sus puertas para retomar gradualmente las clases presenciales y 220 ya lo han hecho.

El ministro de Educación, Raúl Figueroa, reiteró durante estas últimas semanas la importancia de volver a las clases presenciales en medio de la pandemia, cumpliendo con todas las medidas sanitarias correspondientes, establecidas por el Ministerio de Salud (Minsal) y el Gobierno y a pesar que la necesidad planteada es inminente, lo cierto es que la realidad nos abofetea para mostrarnos que es mejor ser prudente.

Todos necesitamos que termine de una vez esta pandemia, estamos a la merced de un virus altamente contagioso que no da tregua para volver a la realidad y a medida que pasan los días se hace más necesario el contacto y vida social. La vuelta a clases es una idea que a todos se nos ha pasado por la mente con distintas ideas, pero la verdad es una sola: El Coronavirus aún sigue aquí y aunque las fases avancen y nosotros vayamos perdiendo el miedo, es necesario seguir resguardando nuestra salud tomando los cuidados pertinentes.

Solo como dato empírico se hace necesario conocer que Europa ha recaído en el contagio y rebrote, Reino Unido ha informado de 20.572 nuevos positivos, Italia ha sumado 32.616 casos y Portugal, España no actualiza sus datos el fin de semana, pero las comunidades autónomas han anunciado medidas para frenar el avance del virus. El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha anunciado este domingo el cierre perimetral de todos los municipios de la comunidad a partir del martes, así como el adelanto del toque de queda a las diez de la noche y hasta las siete de la mañana. Se prolonga de dos semanas también el cierre perimetral de toda la región. Las medidas estarán en vigor hasta el 23 de noviembre y se revisarán cada dos semanas. [1]

Volver a clases es arriesgar a nuestra sociedad a un rebrote, debemos pensar primero en la salud mental de cada uno de los actores del sistema educativo, han sido 8 meses intensos y agotadores desde todos los puntos de vista, adaptarse al sistema y mejorarlo para luego descansar y volver con ideas de mejora y ver qué cómo se nos viene el 2021.


[1] Fuente www.elpais.com