Los resquemores que genera la DC en sectores contrarios al gobierno terminaron favoreciendo la opción del diputado de RN, Diego Paulsen, el nuevo presidente de la corporación.

Durante la votación para elegir la nueva mesa directiva de la Cámara de Diputados ocurrió de todo. No obstante, parafraseando el dicho popular en medio del “revuelto río opositor” fueron los ”pescadores oficialistas quienes obtuvieron la mejor ganancia”.

Así es, porque luego de una segunda votación fue el diputado de RN, Diego Paulsen, quien obtuvo la primera mayoría transformándose así, no solo en el nuevo presidente de la Cámara, en reemplazo del DC, Iván Flores, también se convirtió en el parlamentario más joven en asumir el cargo desde el retorno de la democracia.

“Bueno, ya está. Hay que aceptarlo, así son las reglas de la democracia”, dijo resignado el diputado del Distrito 20, Gastón Saavedra (PS), luego de la votación.

Y, claro, dicha resignación se debe a la crítica falta de unidad de la oposición, quienes a pesar de contar con mayoría en la Cámara no supieron mantener el control de la mesa de la corporación.

¿Qué pasó? En opinión de Saavedra, las diferencias históricas que la DC ha tenido con otras fuerzas opositoras y que se han intensificado en el último año con los acuerdo que la Falange ha tenido con el Ejecutivo, terminaron por mermar cualquier posibilidad de apoyo al diputado Gabriel Silber.

El legislador también aludió al cálculo mezquino de los representantes del Frente Amplio (FA).

El diputado Félix González (PEV), en tanto, comentó que “las múltiples ausencias cambiaron la correlación de fuerzas. Creo también que la actual mesa es transitoria, porque puede ser cambiada si hay una mayoría que así lo estima”.

En opinión del diputado ecologista, “en lo de fondo, no hay una oposición articulada porque el comportamiento de algunas bancadas ha sido inconsistente, como aquellas que sistemáticamente apoyan al gobierno. También tengo la duda de si toda la Democracia Cristiana votó por la Democracia Cristiana”.