La minería es una actividad económica que tiene un efecto multiplicador. Al instalarse un proyecto extractivo, son múltiples los encadenamientos productivos que genera y eso ocurre en la gran, mediana y pequeña minería, que aportan este año 189 mil empleos y cerca de US$3 mil millones al fisco según el Informe de Finanzas Públicas de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Al respecto, los proveedores son un eslabón primordial para el desarrollo de esta industria.  

Las empresas proveedoras en la minería se compone de un amplio grupo de participantes. Existen grandes holding internacionales y también emprendimientos nacionales, que en ocasiones no son grandes empresas, pero que a través de conocimiento, innovación, tecnología e inteligencia han logrado abastecer de insumos inéditos para satisfacer las demandas específicas de las faenas, aportando valor y progreso.  

Desde que asumimos en marzo de 2018, el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera ha compartido la visión señalada en el informe sobre “Revisión de Políticas de Transformación Productiva de Chile” elaborado por la OCDE, en el que sabemos que debemos expandir nuestra matriz exportadora utilizando nuestras ventajas competitivas en adaptabilidad, sustentabilidad, productividad, e innovación tecnológica para transformar una industria basada en la extracción de recursos naturales a una basada en el conocimiento. 

Dado lo anterior, el Ministerio de Minería, en conjunto con la Corporación Alta Ley; Corfo; Fundación Chile; el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo; el Banco Interamericano de Desarrollo, BID; y las empresas Codelco, Antofagasta Minerals, BHP y Collahuasi, hemos trabajado en el programa Expande Minería. Éste busca incorporar tecnología orientada a incrementar la competitividad de la industria de manera integral que incluya a los proveedores. 

Asimismo, en octubre de 2019 se llevó a cabo el Congreso Minero en Acapulco, que reunió a compañías con el fin de fortalecer los vínculos comerciales entre mandantes y proveedores, oportunidad en la que se incentivó la participación de empresas chilenas. 

También existen otras instancias en las que los proveedores pueden mostrar sus innovaciones, investigaciones y desarrollo, como los encuentros chilenos que se dan en Expomin y Exponor tanto en productos, equipos, maquinarias, como en servicios, desarrollos, softwares, aplicaciones, entre otras. 

En el camino de ampliar la matriz exportadora, ProChile ha jugado un rol fundamental para que emprendimientos, soluciones, tecnologías, servicios y productos chilenos sean ofrecidos en escenarios industriales globales, porque estamos convencidos que así como tenemos minería de clase mundial, tenemos proveedores de clase mundial. Eso ha sido gracias al esfuerzo y compromiso de los colaboradores para que vayan escalando en materia de seguridad, de capacidad y calidad, lo que permite abrir un abanico de posibilidades para enviar inteligencia nacional a todos los lugares del planeta. 

De esta manera, en enero de 2019 y en atención al compromiso de campaña del Presidente Sebastián Piñera, firmamos la modificación al Decreto Supremo Nº 99 para facilitar la homologación integral de las condiciones que deben cumplir los contratistas y proveedores, que permitan simplificar y unificar los procesos con flexibilidad porque nuestro Gobierno busca ir eliminando las barreras, burocracias y excesos de trámites. 

En Chile poseemos una amplia gama de atributos para desarrollar la actividad extractiva, pero la principal riqueza que tenemos es, sin duda alguna, el capital humano, ese que desde las compañías mineras y desde los proveedores de la minería lograron materializar la mina a cielo abierto más grande del mundo y su posterior transformación a una operación subterránea como en Chuquicamata, o también la construcción de los 4.500 kilómetros de túneles en El Teniente, y podríamos nombrar un sinnúmero de ejemplos desarrollados en armonía con el entorno. En definitiva, nuestro país es un laboratorio para incentivar soluciones mineras. 

Todas las faenas en Chile son únicas e irrepetibles, y el gran esfuerzo que hacen los proveedores para adaptarse a esas condiciones diversas permiten agregar valor en sus productos y servicios que son avalados por su trayectoria y habilidades. 

Tenemos la seguridad que, en la medida que fortalezcamos la industria, ocurrirá lo propio con las compañías proveedoras.