Investigadores de primer nivel de Canadá, Suecia y España revelaron que el fármaco APN01 es capaz de reducir la carga viral entre 1.000 y 5.000 veces del COVID-19. Por ello, se autorizó un ensayo con 200 enfermos graves por coronavirus en Alemania, Austria y Dinamarca.

El trabajo, liderado por el investigador de la Universidad de Columbia Británica, doctor Josef Penninger,fue publicado en la revista Cell. Para el estudio, se utilizaron cultivos celulares y orgánulos y réplicas en miniatura de órganos reales desarrolladas a partir de células humanas.

“Teníamos muchas preguntas acerca de cómo el virus entra en la célula, si utilizaba mecanismos distintos a la hora de infectar células de riñones, pulmones o corazón”, explicó, al diario La Vanguardia, la doctora Nuria Montserrat del Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC) y coautora del estudio.

“Los orgánulos nos han permitido averiguar que el mecanismo es el mismo y probar una molécula en un contexto humano, porque son células humanas del propio tejido infectado de los pacientes, pero a una velocidad muy superior a la de un ensayo con personas”, agregó.

Los científicos probaron que este medicamento “bloquea efectivamente la puerta celular que el SARS-CoV-2 usa para infectar a sus huéspedes”. Para ello, recurrieron a estudios anteriores, pues el APN01 ya existía.

Este fármaco fue desarrollado por la Universidad de Columbia Británica durante la epidemia de SARS de 2003 y actúa sobre la ACE2, una proteína en la superficie de la membrana celular.

“Ese receptor no está en todas las células humanas, sino que se expresa en pulmón, corazón, vasos sanguíneos, riñones e intestino, que son precisamente los tejidos afectados por la COVID-19”, detalla la científica española. Fue su laboratorio el que aportó los tejidos para hacer las pruebas.

Por su parte, Ali Miramizi,investigador del Instituto Karolinska de Suecia, enfatizó que “nuestros resultados arrojan luz sobre cómo el SARS-CoV-2 infecta las células del organismo, incluidas las de los vasos sanguíneos y los riñones”.

El medicamento solo fue probado en la fase inicial de la infección debido a que los “orgánulos solo se pueden mantener en cultivo como máximo 15 días”. Sin embargo, el grupo de científicos es optimista.

“Hay esperanza para esta horrible pandemia. Esperamos que nuestros resultados tengan implicaciones para el desarrollo de un nuevo medicamento para el tratamiento de esta pandemia sin precedentes”, aseveró Penninger.

Tras probar un medicamento creado para combatir el SARS en 2003, ahora se identificó que este fármaco es capaz de bloquear la acción del COVID-19 en una fase inicial de contagio.