Karen Araya Acosta. Profesora de Biología y Química. Licenciada en educación. Magister en desarrollo curricular y proyectos educativos.

La incertidumbre está en nuestro día a día y junto con ella también lo está la pandemia, que hace aproximadamente 10 meses, nos tiene sumergidos en un vaivén de emociones que nos llevan a preguntarnos ¿Qué irá a pasar?, ¿Retrocederemos en la fase?, ¿Volveremos a encerrarnos?, ¿Los niños volverán al colegio?, ¿Cuándo volveremos a la normalidad?, etc. Nuestros días han sido ambiguos producto del brusco aumento de los contagios de COVID en todo nuestro País, provocando retrocesos de fases en distintas comunas y arrastrando nuevamente la baja en la economía tanto en emprendedores como empresarios gastronómicos y hoteleros.

 En el ámbito educativo las incógnitas son todavía más preocupantes, puesto que el pasado 2020 sufrimos un brusco cambio de sistema educacional que nos obligó rápidamente a familiarizarnos con plataformas y sistemas computacionales que en la normalidad sin COVID no estábamos acostumbrados. La priorización curricular cumplió un rol fundamental en la cobertura de contenidos mínimos obligatorios pero que además sirvió de apoyo curricular para las escuelas y permitió enfrentar y minimizar las consecuencias adversas que han emergido por la situación mundial de pandemia por Coronavirus. Una de las situaciones positivas de esta priorización fueron las herramientas blandas como la responsabilidad y compromiso con la formación académica sobre todo en este tiempo en que los estudiantes trabajar y estudian por medio de plataformas y no tienen contacto directo con los docentes más que en lo virtual.

En teoría y pensando que los contagios iban en descenso, se pronosticó un regreso paulatino al aula en el mes de Marzo a través de un sistema “Híbrido”, también llamado Blended learnig o mixto, el cual es una forma de enseñanza que combina herramientas y recursos didácticos de la modalidad presencial y a distancia, cuyo objetivo es mejorar la experiencia del estudiante, así como el proceso de aprendizaje.

Según el MINEDUC este 2021 será un año lleno de desafíos a nivel educacional, y ante la supuesta llegada de nuestros estudiantes al aula, se debe pensar en el cumplimiento de todas las medidas sanitarias, esto si las condiciones sanitarias lo permiten.

Los protocolos elaborados en conjunto con el Ministerio de Salud abordan pilares fundamentales como la recuperación del aprendizaje, promoción de la seguridad y adaptación a los cambios. La Realidad de hoy es que el número de contagiados no disminuye y eso pone en tela de juicio cualquier plan de retorno que queramos para nuestros estudiantes. Sin embargo, algunos establecimientos educacionales del país planifican de acuerdo a la fase en la que se encuentra y buscando alternativas en pro del aprendizaje de sus estudiantes. Uno de los principales desafíos es el trabajo con los más pequeñs de nuestro sistema, quienes curso los niveles preescolares, pues el trabajo con ellos requiere de mayor supervisión y en un sistema híbrido deberá contar con un trabajo mucho más afianzado en la escuela y el hogar (familia). Lo anterior depende también de la infraestructura, cantidad de alumnos matriculados por curso, espacios, etc.

Sin embargo antes de todo lo anterior es urgente que nuestro Gobierno pueda tomar estas experiencias y buscar soluciones que permita que los estudiantes que habitan en zonas de poca conectividad puedan acceder de igual manera que los que viven en zonas urbanas, más allá del proceso de cuarentena, que esto sirva para mejorar las herramientas y forma de trabajos, que la tecnología que hoy nos obliga a familiarizarnos de forma abrupta, sea parte de nuestro sistema educativo, otorgando un valor agregado a nuestro desarrollo social y educacional.

Hoy tenemos la oportunidad de mejorar nuestros estándares educativos, conocemos las grandes falencias, sabemos quienes necesitan apoyo, herramientas e infraestructura, que nuestro Chile no se quede atrás, que la Pandemia haya sido, más que un problema, una oportunidad de mejora para todos, especialmente para nuestros estudiantes, pues ellos son realmente el futuro de nuestro País.