Fuente: Europress

  • El bombardeo responde a «ataques contra personal estadounidense y de la coalición en Irak», según el Pentágono.
  • Se trata de la primera intervención militar en el extranjero que autoriza el presidente de EE UU.

Estados Unidos bombardeó este jueves supuestas posiciones de milicias proiraníes en Siria, según confirmó el Pentágono. Se trata del primer ataque ordenado por el presidente estadounidense, Joe Biden, desde su llegada al poder.

Según ha informado el portavoz del Pentágono, John Kirby, a través de un comunicado, esta acción se ha autorizado en respuesta a «los recientes ataques contra el personal estadounidense y de la coalición en Irak», así como por las amenazas contra este mismo personal.

En concreto, el ataque ha destruido «múltiples instalaciones situadas en un punto de control fronterizo utilizado por varios grupos milicianos respaldados por Irán», incluidos Kataeb Hezbolá y Kait’ib Sayyid al-Shuhada (KSS), también conocida como Batallón Sayyid de los Mártires.

Kirby también ha añadido que esta respuesta militar «proporcionada» se ha lanzado junto con medidas diplomáticas, incluida la consulta con los socios de la Coalición.

Esta acción también ha tenido como objetivo «desescalar la situación general tanto en el este de Siria como en el de Irak», ha precisado el portavoz.

«La operación envía un mensaje inequívoco», ha subrayado el Pentágono, Biden actuará «para proteger al personal estadounidense y de la Coalición».

Este supone el primer ataque militar en el extranjero autorizado por Biden, en respuesta a una serie de ataques con cohetes contra instalaciones utilizadas por estadounidenses en Irak, uno de ellos dejó una víctima mortal y seis heridos.

Ataques recurrentes

La embajada de Estados Unidos en Bagdad fue objeto este lunes de un ataque cuando impactaron en el exterior de sus instalaciones en plena Zona Verde dos cohetes tipo Katiusha.

Los ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak han aumentado desde que Estados Unidos matara en enero de 2020 al poderoso comandante iraní Qasem Soleimaní mediante un bombardeo selectivo en Bagdad, una acción que fue muy criticada por las fuerzas políticas iraquíes y por las milicias proiraníes del país.

De los ataques contra la Zona Verde se suelen hacer responsables grupos armados poco conocidos, pero Washington acusa directamente a Kataib Hizbulá, una milicia iraquí financiada directamente por Irán que EE UU ha clasificado como organización terrorista.