Tras seis meses de trabajo ininterrumpido, en el que se abordaron temáticas diversas, desde aspectos legales, psicosociales, procedimentales y clínicos, entre otros, el Hospital Regional de Antofagasta hoy inició el ciclo de capacitación a la comunidad de su primer “Protocolo de Acogida para Víctimas de Violencia Intrafamiliar”, fruto del trabajo con la Referente de Género del Servicio de Salud (SSA) y en el que recibieron importantes aportes de la Fiscalía Regional, de la Subdirección de Prevención del Delito (Centro de Atención de Víctimas) y de la atención primaria de salud.

Esta actividad de capacitación continuará los días 23, 28 y 30 de enero en el auditorio de este establecimiento asistencial y los participantes recibirán herramientas para detectar a quienes sufren de violencia en sus hogares, fuera de ellos e, incluso, en sus lugares de trabajo.


Dada la trascendencia de este tema, en la primera jornada asistieron funcionarios de Investigaciones, Carabineros y otros servicios públicos, vinculados con este tema, además de representantes de organizaciones de la sociedad civil y público, en general. 

El Doctor Enrique Castro, Director (S) de esta unidad de salud, afirmó que «el tema de la violencia intrafamiliar complementa los esfuerzos de nuestro hospital por profundizar en el enfoque de género y nos propone una mirada de equidad donde los roles se asumen en un marco de respeto y dignididad».

Destacó a los profesionales que dieron forma al Protocolo e instó a los concurrentes para realizar todas las acciones a su alcance para una adecuada difusión y comprensión de este documento.

Proceso de aprendizaje constante

Añadió que “existen múltiples herramientas que nos ofrece este documento. Sin embargo, una de las más importantes es la entrega de orientaciones claras sobre cómo reconocer a las víctimas de violencia intrafamiliar, señales que podremos advertir en quienes nos visitan a diario e, incluso, en el compañero o compañero de trabajo, quien, muy a nuestro pesar, puede evidenciar señales de agresión desde el punto de vista físico, actitudinal, relacional, etc. Ello, con la finalidad de entregar el apoyo necesario, para articular redes de apoyo”.

Asimismo, precisó que desde el punto de vista operativo el manual genera un innegable aporte en los procesos de derivación y tratamiento de casos que parten desde nuestro hospital, donde se detectan -en el caso de usuarios y usuarias- y concluyen en centros de referencia en atención primaria donde se desarrolla el seguimiento y control de los casos registrados.

Comentó que el tema de la violencia intrafamiliar “complementa los esfuerzos de nuestro hospital por profundizar en el enfoque de género y nos propone una mirada de equidad donde los roles se asumen en un marco de respeto y dignidad. En este contexto, la violencia intrafamiliar, la violencia entre parejas o entre los integrantes de estos núcleos parentales, representan una oportunidad cierta de acogida, de cura, que protege y ampara a quienes la sufren y ciertamente entre quienes la ejercen”.