El Consejo Supremo de Seguridad Nacional prometió este viernes vengar la muerte del general Qasem Soleimani «en el momento y lugar apropiados» tras el ataque con dron de Estados Unidos en Irak que acabó con la vida del responsable de la fuerza Al Quds.

«América debe saber que su ataque criminal contra el general Soleimani ha sido su peor error (…), y América no escapará fácilmente de las consecuencias de este cálculo erróneo», indicó el máximo órgano de seguridad iraní en un comunicado.

La reacción del régimen iraní fue furiosa. El líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, pidió «severa venganza» por la muerte de Soleimani, la peor escalada en el pulso que mantienen desde hace años Irán y Estados Unidos en suelo iraquí.

Las reacciones no se hicieron esperar. Mientras China, Rusia, la Unión Europea, Gran Bretaña, Francia o Alemania llamaban a la calma y a la prudencia, Irán y sus satélites como el Hezbolá libanés, el Hamas palestino, o los hutíes yemeníes clamaron venganza. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu interrumpió su viaje a Grecia para regresar de urgencia al país.

No hay ninguna duda de que la gran nación de Irán y otras naciones libres de la región se vengarán por este horrible crimen del criminal Estados Unidos»,prometió el presidente iraní, Hasan Rohani.

La diplomacia iraní convocó al responsable de la embajada suiza, que representa a los intereses de Estados Unidos en Teherán.

Pompeo aseguró por su parte mediante un tuit que a pesar de este ataque, cuyas consecuencias se pueden extender a toda la región, Estados Unidos está «comprometido con la desescalada».

Jamenei, nombró por su parte rápidamente a un sustituto de Soleimani al frente de Al Quds, el brigadier general Esmail Qaani.