El Ministerio de Salud tomó a partir del 1 de abril el control y gestión de las camas de todas las clínicas del país. Desde entonces, también se suprimió el plazo máximo de atención sobre gran parte de enfermedades del Auge/GES y se ordenó suspender todos los procedimientos que no sean emergencias. Todo lo anterior, para priorizar la atención del Covid-19. No obstante, los recintos privados continúan atendiendo a pacientes que presenten otras patologías y que tengan distintas urgencias. En algunos casos, la asistencia es entregada de manera remota a través de un computador, también a domicilio, o simplemente reprogramando los tratamientos.

Pero, en paralelo, los recintos privados deben seguir atendiendo a los pacientes que presentan otras enfermedades y que sufren diferentes urgencias. Y estos, adaptarse a la nueva realidad y sistema sanitario.

Para ello, los establecimientos de salud han debido reorganizar sus espacios internos, reordenar los turnos para asegurar la continuidad de la atención médica y recurrir, entre otras medidas, a la tecnología. Ese es el caso de la Clínica Alemana, uno de los recintos que ha atendido a más personas con Covid-19, donde dividieron los flujos internos de pacientes y separaron las consultas respiratorias, para evitar la propagación del virus. Allí, además, crearon un modelo de teleconsultas y “telerrehabilitación”, que permite a las personas continuar con el tratamiento desde sus casas.

También se crearon turnos especiales de obstetras, rotativos, para garantizar la disponibilidad de recurso médico en la atención de los partos, y se optimizaron las ecografías obstétricas, “manteniendo una adecuada pesquisa de factores de riesgo o embarazos de alto riesgo”.

Otro recinto que ha reportado casos de coronavirus es la Clínica Las Condes (CLC). Allí, ampliaron los tiempos de atención asignados a las consultas, para que transcurran más minutos entre un paciente y otro. La subdirectora médica del Comité Covid-19 de CLC, May Chomalí, afirma que esto permite “hacer el aseo de las salas con un estándar más alto al que teníamos habitualmente”, evitando, además, aglomeraciones en las salas de espera.

En este establecimiento también están habilitando la telemedicina para atender a los pacientes de otras patologías, en especial para enfermos crónicos, diabéticos, hipertensos o con problemas neurológicos.

Visitas restringidas

La Clínica Indisa, al igual que otras, está prácticamente dividida en dos: con señalización se separaron las entradas, las salas de espera y las consultas, y se habilitó un policlínico para enfermedades respiratorias de adultos y otro para niños.

El subdirector médico de Indisa, Rodrigo Soto, cuenta que están armando “un plan piloto de telemedicina, donde vamos a incorporar siete especialidades y lo pretendemos poner en marcha en los próximos 10 días”. Incluirán atenciones de medicina interna, pediatría, ginecología y obstetricia, cirugía, traumatología de adulto y atención respiratoria. También suspendieron todas las cirugías electivas, excepto las más graves. Por ello, y sumado a que este prestador está en una comuna en cuarentena (Providencia), la demanda médica cayó en 80%.

Igualmente, restringieron las visitas: solo puede entrar una persona por paciente, de 17.00 a 18.30. Eso es solo para quienes no tienen coronavirus, porque los pacientes infectados “no pueden recibir visitas, porque sus contactos pueden estar contagiados. A esas visitas se les da información por teléfono”, explica Soto.

Lo mismo en la CLC, donde los pacientes “podrán ser acompañados por un so lo familiar a la vez, el cual deberá quedar registrado al momento de la admisión”. Asimismo, se instruyó que “las visitas o acompañantes no podrán permanecer en las salas de espera, para cumplir con el distanciamiento social”.

En Empresas Banmédica, controladora de ocho clínicas y recintos de salud, entre ellas las clínicas Santa María y Dávila, cuentan que todas las urgencias fueron divididas y se reforzó el Servicio de Orientación Médica Telefónica, para atender a sus pacientes. El director médico corporativo de Banmédica, Cristián Ugarte, explica que implementaron “áreas de atención para pacientes de grupos de riesgo con flujos separados para evitar los contactos, adoptando todas las medidas de seguridad que estos casos requieren”.

Además, afirma que “los prestadores habilitaron sistemas de comunicación remota con distintos profesionales de la salud”, para que los pacientes no acudan presencialmente.

Servicio a domicilio

En la Red de Salud UC Christus, junto con habilitar distintas urgencias respiratorias, acudieron a la telemedicina para atender a sus pacientes sin Covid-19. Han estado trabajando durante varias semanas en el sistema y ya pueden abarcar 30 especialidades.

Según explican, aparte de descongestionar los recintos, la telemedicina sirve para calmar la ansiedad de quienes tienen síntomas de coronavirus y permite que los pacientes crónicos sigan sus controles, pues los médicos pueden emitir recetas o certificados con firmas electrónicas, que son despachadas al usuario a través de correo electrónico.

Lo mismo están haciendo en la Clínica Universidad de los Andes, donde están afinando su Servicio de Telemedicina e implementarán el servicio a domicilio, que permitirá a las personas hacerse exámenes y procedimientos menores en sus casas.

Según explican en este recinto, se aisló el quinto piso para la atención exclusiva de pacientes de Covid-19. Respecto de los otros pacientes, la clínica restringió el horario de sus visitas y acompañantes, excepto con los padres de menores de edad o de otros casos puntuales.

Más sobre C