El debutante en Estocolmo está becado en una universidad de Estados Unidos, donde combina sus estudios de Administración de Negocios con la competitiva NCAA.

Si algo caracterizó la capitanía de Nicolás Massú en la Copa Davis con Chile fue su apuesta por los jóvenes talentos. Tras su retiro y el de Fernando González se terminó una era dorada para el tenis chileno, pero enseguida Nico tomó las riendas del conjunto sudamericano en el banco y comenzó la renovación. En 2014, apostó por Christian Garín (18 años) y Nicolás Jarry (19 años) como líderes del nuevo proceso.

Los acompañó a madurar y mejorar, y juntos lograron la clasificación el año pasado a las Finales de la Copa Davis. Pero este fin de semana, ni Garín ni Jarry están representando a Chile en Estocolmo. Igualmente, fiel a su filosofía, Massú vuelve a apostar por los jóvenes.

En la formación chilena para enfrentar a Suecia, además de los singlistas Alejandro Tabilo (22 años) Tomás Barrios (21) asoma un debutante que viene del tenis universitario de Estados Unidos y fue la sorpresa de la convocatoria. «Estoy muy feliz por el llamado de Nico, que me llamó de emergencia debido a la lesión de Christian», dice a daviscup.com Matías Soto, de 20 años.

Soto nació en la ciudad chilena de Copiapó y desde los cinco años comenzó a pegarle a la bola en el Club de Tenis Paipote, su segundo hogar. Allí aprendió a jugar y entrenó hasta los 14 años, cuando se mudó a Santiago para competir. Ansioso por seguir progresando, a los 18 consiguió entrar en la famosa Academia de tenis de Nick Bollettieri en Estados Unidos. Pasó allí seis meses y, casi sin darse cuenta, en 2018 ya estaba analizando una oferta de una beca para combinar los estudios y el tenis en una universidad estadounidense.

“Todo me pasó muy rápido… En una semana estaba visitando la Universidad y en dos semanas ya tenía la decisión tomada. No sabía qué iba a estudiar, ni siquiera sabía inglés…”, cuenta un distendido Soto en los pasillos del Royal Tennis Hall de Estocolmo.

Desde hace dos años, Soto está estudiando Relaciones Públicas y Administración de Negocios en la Universidad de Baylor, en Waco, Texas. Los libros parecen llevarse bien con la raqueta, ya que Soto es el número 1 de su universidad y ya es un jugador respetado en División I de la NCAA, el máximo circuito del tenis universitario estadounidense.

¿Cómo es la NCAA? Cuenta Soto: “Hay muy buen nivel, es muy competitiva, de ahí están surgiendo jugadores como Brandon Nakashima (255° ATP) o J.J. Wolf (144°). También se formó en la NCAA John Isner, quien ya consagrado, comentó: “Fue una gran decisión estudiar y jugar al tenis. No cambiaría nada, me ayudó a madurar”.

Para el aprendizaje de Soto, 872° de la ATP, la convocatoria de Massú a la Copa Davis es otro paso importante, más allá de si finalmente tiene acción este fin de semana. “Espero aportar en todo lo que haga. Si me toca jugar, jugaré y daré lo máximo que pueda. Si me toca estar afuera, alentaré desde afuera porque es una experiencia inolvidable. Ojalá se repita para el futuro.”

“Quiero aprender de Nico, que tiene demasiada experiencia. Es un aprendizaje que necesitaba, era una meta en mi carrera tenística que pude cumplir y a la vez un empujón para lo que sigue.”