• Se trata de Abraham Montoya de Ecomax, Pamela Pérez de Ciclo Rayén y Felipe Sanhueza de Pignus, quienes a través de un pitch debieron conquistar al jurado del campeonato para lograr el primer lugar.

En julio de este año, 100 emprendedores comenzaron una aventura de la mano de Nada Nos Detiene Antofagasta, el primer campeonato regional enfocado en su totalidad a promover y fomentar el emprendimiento en la región, organizado por G100 y apoyado por Corfo Antofagasta y Gedes.

Pero esta historia ha llegado a su fin, esta semana se dieron a conocer a los tres finalistas de este campeonato, que durante meses trabajaron junto a mentores del G100, para lograr conquistar al jurado a través de un pitch de dos minutos, donde cada uno de los finalistas pudo presentar su plan de negocios, dar a conocer sus próximos pasos y resolver las principales dudas del jurado compuesto por Enrique Varas, fundador de Firma VB; Fernanda Vicente, presidenta ejecutiva de Mujeres del Pacífico; Natalia Espinoza, Fundadora y Gerente General en Papinotas, y Mauricio Russo, CEO de Casa&Ideas, todos integrantes de la Corporación G100 de Apoyo al Emprendimiento.

“Uno como jurado tiene que fijarse, según mi punto de vista, en determinadas cosas que tengan que ver con cual es el aporte a la sociedad, si el negocio es rentable y mezclar esas dos cosas. Es una gran satisfacción poder estar acá entendiendo estos diversos negocios”, comentó Mauricio Russo, al evaluar su experiencia como jurado de este campeonato.

Por su parte, Enrique Varas añadió que “este es un proceso muy potente, en el que te apoyas del compañerismo, contactos, capital, de consejos y mucho cariño. Dentro del proceso, como G100, estamos presentes y somos varios empresarios que queremos aportar y apoyar a otros”.

Según Fernanda Vicente, poder ser parte del jurado fue una oportunidad única. “Esta es una gran oportunidad y espero poder, además de evaluar a los emprendimientos, haber entregado lo máximo para su emprendimiento” agregó y comentó que “lo principal para esta final es estar tranquilos, solo deben contar la pasión que tienen por sus emprendimientos, este es el mejor pitch”.

Emprendimientos finalistas:

De los primeros 40 seleccionados, 10 fueron los elegidos para continuar con la aventura de Nada Nos Detiene, pero finalmente fueron 3 los que llegaron a la gran final, donde presentaron su pitch y convencieron al jurado de ser el mejor emprendimiento. Estos son los finalistas:

Abraham Montoya, fundador de Ecomax: esta es una empresa de fabricación de bloques de construcción en base a plástico reutilizado, con el objetivo de construir con ecología y de manera sustentable. Esta idea nace del trabajo de Abraham en la construcción y sus dificultades y dolencias debido al gran peso de los ladrillos comunes, ya que estos bloques de plásticos pesan aproximadamente 5 kilos menos. Además, estos bloques tienen el mismo valor de un bloque de concreto. “Mi idea es llegar a distintos mercados con mis bloques, para que logremos construir de una forma más sana”, señaló Abraham Montoya, fundador de Ecomax.

Pamela Pérez, fundadora de Ciclo Rayén: es un emprendimiento enfocado en la creación de vermicomposteras hechas de materiales reciclados con el objetivos de mitigar el gas metano que se produce a partir de los residuos orgánicos. Además cuenta con el retiro de reciclaje a empresas y sus trabajadores, como una forma de educar ambientalmente a la comunidad y, por otra parte, trabajan con personas privadas de libertad, para fomentar la reinserción laboral. “Los ingresos que obtienen las personas que trabajan con nosotros desde la cárcel de Antofagasta van directamente a sus familias, para poder entregar un sustento a quienes más lo necesitan”, enfatizó Pamela Pérez, fundadora de Ciclo Rayén.

Felipe Sanhueza, fundador de Pignus: esta es una herramienta simple, rápida e imparcial que permite detectar brechas conductuales de trabajadores y trabajadoras operacionales, a través de entornos de realidad virtual inmersivos donde realizan una actividad y con modelos predictivos de conductas, permite generar modelos de predictibilidad instantáneos, para que las empresas puedan tomar medidas preventivas. “Hemos trabajando principalmente con empresas ligadas a la minería y constructoras, que son las presentan mayor número de accidentes laborales y tienen un gran número de trabajadores operarios”, aseguró Felipe Sanhueza, fundador de Pignus.

“Como jurado llegamos a un consenso y este fue que todos los finalistas tienen las capacidades para ser exitosos. Los tres pudieron demostrar su espíritu emprendedor, sus ganas y su trayectoria. Elegir al ganador fue una decisión bastante difícil, sin embargo, creemos que todos ganan algo, los finalistas tendrán mentorías del G100, un apoyo económico y, lo más importante, los tres tienen todo para triunfar y ese es el principal punto de este campeonato inspirar a otros”, declaró Natalia Espinoza.