Publicación de Infobae.

La situación ha sido especialmente sombría en Rajasthan, en el centro de India, donde millones de insectos atacan las cosechas desde abril. Ello, en mitad de la crisis por la pandemia, que hundirá la economía de los países asiáticos.

Pakistán y la India sufren la peor plaga de langostas en décadas, una epidemia que podría tener efectos devastadores en el sector agrario, que da trabajo a casi la mitad de su población, en medio de la pandemia del coronavirus.

La situación ha sido especialmente sombría en Rajasthan, en el centro de India, donde millones de langostas atacan las cosechas desde abril. Ahora, los insectos aparecen en lugares donde antes no se habían avistado, devorando cultivos en los estados de Punjab, Madhya Pradesh y Gujarat.

“Esta es una plaga que puede tener un impacto devastador para los agricultores y la agricultura si no se toman medidas a tiempo y a escala”, dijo este miércoles a Efe la representante de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Pakistán, Mina Dowlatchahi.

Las langostas del desierto llegaron a Pakistán desde Irán el pasado verano y se preveía que en invierno desaparecerían, pero el húmedo invierno ha provocado que los insectos se reprodujesen en el 38 % del territorio del país, principalmente en las provincias de Baluchistán (suroeste) y Sindh (sur).

Las autoridades estiman que los insectos han consumido más de 50.000 hectáreas (123.500 acres) de terrenos agrícolas en siete de los estados centrales de India. El repentino brote ha provocado el uso de rociadores colocados sobre vehículos, pesticidas y drones para combatir la infestación.

Exasperados, los agricultores han golpeado platos, silbado o arrojado piedras para intentar ahuyentar a las langostas, y en ocasiones incluso han encendido fuegos para utilizar el humo como repelente.

Los expertos advierten que las autoridades tendrán que impedir que las langostas críen antes de la temporada del monzón, para asegurar que no terminan devorando las cosechas estivales y agravando una crisis agraria ya abierta, que golpeó india tras el inicio de la cuarentena nacional a finales de marzo.

Las langostas ya han devastado pastos y cosechas en amplias regiones de África.

La FAO estima que las pérdidas de la plaga podrían alcanzar los 817.000 millones de rupias (unos 4.600 millones de euros) en Pakistán, donde la agricultura supone un 20 % del PIB y emplea a un 40 % de los 207 millones de habitantes del país.

Ello, en mitad de la crisis por la epidemia del coronavirus, que según las primeras estimaciones estatales, provocará el primer crecimiento negativo de la economía en el país asiático en 68 años.

(Con información de AP EFE)