Detectives de la Brigada de Homicidios junto a peritos del Laboratorio de Criminalística y efectivos de la Brigada de Investigación Criminal de Calama realizaron diversas pericias en el lugar donde ayer fue hallado un feto al norte de la capital loína.

Los oficiales respondieron a la llamada del fiscal de turno quien determinó la presencia de estas unidades luego que vecinos del sector encontraran los restos de un feto de término que al parecer estaba siendo comido por perros del sector.

En el lugar de practicaron una serie de diligencias con el objetivo de encontrar primero la causa de muerte y luego determinar bajo qué condiciones terminó en este sitio eriazo, ubicado al norte de la capital loína.

El cuerpo del pequeño no nato, cuya data de muerte se determinó entre 24 y 48 horas, fue derivado al Servicio Médico Legal para la autopsia de rigor, mientras los oficiales siguen con las diligencias.