Dado que el Ejecutivo presentó una indicación para contemplar a los médicos especialistas que no han rendido el CONACEM, se planteó la necesidad de facilitar la contratación de estos otros profesionales. Hoy el déficit de los facultativos a nivel país, alcanza a los 4 mil.

Considerando la urgente necesidad de médicos para combatir la pandemia del COVID 19 en nuestro país, la Sala acordó que la Comisión de Salud continúe analizando el proyecto que suspende por el lapso de dos años la aplicación de los artículos 1° y 2° de la ley N° 20.261, que crea un Examen Único Nacional de Conocimiento de Medicina (EUNACOM), incorpora cargos al Sistema de Alta Dirección Pública y modifica la ley N° 19.664.

La norma que cursa su primer trámite, nació de una moción de autoría de los senadores Rabindranath Quinteros, Yasna Provoste, Juan Ignacio Latorre, Alejandro Navarro y Jaime Quintana. En virtud de ella, se suspende por dos años, la realización de dicho test con el fin de facilitar que médicos en formación puedan ejercer en los Servicios de Salud a la luz de la emergencia sanitaria. Esto contempla también a facultativos extranjeros.

Pese a que este requerimiento ciudadano por más médicos generales en los hospitales estaba resuelto, el Ejecutivo presentó una indicación sustitutiva que plantea que los médicos especialistas que no han rendido la prueba que les solicita la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (CONACEM), puedan ser igualmente contratados por los Servicios de Salud.

En ese contexto, se acordó que la Comisión de Salud conozca la indicación del Ejecutivo, emita un nuevo segundo informe y presente sus conclusiones a la Sala. La idea es que pueda despacharse a la Cámara Baja, a su segundo trámite durante la próxima semana.

En este contexto, los legisladores analizaron la importancia de contar con médicos de calidad en el sector público, el rol que cumple el EUNACOM en ello, el supuesto lobby que estaría haciendo el Colegio Médico en el marco de estas propuestas, los efectos que tendrá la urgencia sanitaria en la atención de interconsultas y cirugías, y la necesidad de contratar a lo menos 4 mil especialistas para dar respuesta a la creciente demanda.