• El chileno destaca las buenas sensaciones en su paso por París.

El camino de Cristian Garín en París terminó en octavos de final ante un muy a tono Daniil Medvedev, pero el chileno sabe que fueron días muy especiales para el en Roland Garros: llegar por primera vez a la segunda semana en un Grand Slam, incluida una remontada épica en segunda ronda, es algo que corrobora el buen camino que viene transitando. 

“Me quedo triste por haber perdido pero me llevó buenas sensaciones y tengo claro qué tengo que mejorar. Hoy me di cuenta dónde debo mejorar, pero me deja contento la evolución que he tenido esta última semana“, analizó. ¿Cuáles son las cosas que debe seguir mejorando? “Tengo que mejorar el físico y el saque, lo hemos hablado con Franco (Davin) y es lo que tengo en mente. El resto creo que lo voy entendiendo”, analizó.

“Franco es de los mejores entrenadores del Circuito y he aprendido muchísimo. No ha sido fácil ir aplicándolo todo lo que hemos entrenado, estoy jugando más, pensando mejor las jugadas y eso a la larga me va a dar mucho y me hace ser un mejor jugador”, explicó. De hecho, esa muestra de afinidad con su cuerpo técnico es una de las cosas que más conforme lo hacen sentir al chileno que volverá al Top20 el próximo lunes. 

¿Se va con la confianza en alza? “La confianza ya está para mi, le he ganado a muy buenos jugadores, llevo un par de años en el Top20, Too25, y lo más importante para mi es que sigo aprendiendo y gane o pierda estoy haciendo mejor las cosas y eso me va a hacer las cosas el mayor tiempo posible en el Tour”, dijo. 

“Tuve un comienzo de año difícil y a medida que van pasando los torneos cada vez me voy sintiendo mejor y siento que voy por el camino correcto y que es muy positivo para mi este presente”, auguró. En ese proceso de aprendizaje en el que se siente, para Garín es una tranquilidad poder corroborar que el trabajo comienza a dar sus frutos: “Tuve un partido casi perdido en segunda ronda pero estoy jugando un tenis más lógico, sabiendo lo que tengo que hacer en casa momento, para seguir mejorando en tierra y en cualquier superficie. Estoy en un buen nivel. La actitud fue buena, y estoy confiando más en mi y en mi juego”. 

Por lo pronto, Garín no piensa todavía en la transición al pasto y su prioridad ahora estará puesta en recuperarse los próximos días antes de entrar nuevamente en modo competencia. “Fue una semana de partidos muy duros, de mucha intensidad…No voy a casa desde hace tres o cuatro meses. Ir de hotel en hotel no es fácil, me hace falta desconectarme un poquito y mi prioridad es llegar bien a Wimbledon, fisicamente, y estoy viendo qué hago las próximas semanas”, contó. Así, con el amor propio y valentía como bandera, Garín se va de Paris